Desarrollo Sostenible o desarrollo sustentable: criterios

Concepción de Desarrollo Sostenible o Desarrollo Sustentable

Desde lo etimológico y desde lo ideológico.


Según interpretación del Lic. Carlos Musfeldt.©


carlos.musfeldt@yahoo.com


Existen a nuestro entender, dos explicaciones posibles del uso
diferenciado de los términos Desarrollo Sostenible o Desarrollo
Sustentable. Una explicación es analítica e ideológica; y la otra, es
una explicación mas etimológica y lingüística.


La primera explicación:


Desarrollo Sostenible: el desarrollo que se puede sostener a lo largo
del tiempo, sin superar excesivamente la capacidad de renovación de los
recursos naturales y su capacidad para soportar/absorber la carga
contaminante de los desechos de la producción agrícola/pecuaria, o
industrial. Crecimiento económico, cuidando de no degradar/dilapidar en
demasía los recursos naturales (pues se precisan como materias primas
para producir). Concepción empresaria, posterior a la planteada por la
Comisión Brundtland y la ECO’92.


Desarrollo Sustentable: el desarrollo, que se puede sustentar a lo
largo del tiempo, con un adecuado y vital manejo de los recursos
naturales, conservando su estado actual y su capacidad de renovación;
es decir: desenvolviendo todas las capacidades productivas (humanas y
naturales) de una localidad o país, logrando crecimiento económico, con
equidad social y calidad ambiental. La original y coetánea de la
Comisión Brundtland y la ECO’92.


Estas dos ‘definiciones’ pretenden ser sintéticas y por eso no son
exhaustivas. No reflejan fielmente, las ‘sutiles’ diferencias de la
conocida ambigüedad de éstos dos términos (que deberían ser uno, con un
concepto).


El Desarrollo Sostenible, tiene un posicionamiento más “productivista”,
es decir, le importa más mantener los índices de crecimiento (como se
miden hoy en nuestra economía global), sin superar los índices de
destrucción de la Naturaleza, actuales. Es decir, hace hincapié en la
producción económica-tecnológica, basada en un sistema de valoración,
que excluye riquezas humanas y naturales, no ponderadas por el sistema
económico-social de Mercado.


Se iguala el desarrollo al crecimiento económico, y la sostenibilidad
está, en no destruir muchos más recursos naturales como hasta ahora, o
pagar más por su ‘imprescindible’ destrucción. Filosóficamente
hablando, dentro de este paradigma de administración ambiental en el
cual el Mundo está lentamente introduciéndose, la sostenibilidad tiene
un perfil más marcadamente antropocéntrico-tecnocéntrico.


En cambio, Desarrollo Sustentable, tiene un posicionamiento más
“recursista”, es decir, parte de una “base natural” la cual hay que
administrar adecuadamente, para producir bien. Pretende cambiar el
concepto mismo de desarrollo económico, al poner en ‘pie de igualdad’
el desarrollo económico, el desarrollo social y el desarrollo natural.
En la sustentabilidad, la Sociedad y su Economía (el Capital Social y
el Capital Económico) son sustentados “materialmente” (todo lo
producido es Naturaleza transformada por Cultura) por el Sistema
Natural (el Capital Natural). Ésta interpretación, tiene una
inclinación hacia el ecodesarrollo, introduciendo conceptos de
valoración que reconocen la diversidad y riquezas (aunque no los
reproducen totalmente), de los diferentes ecosistemas y culturas
humanas. La sustentabilidad tiene un perfil más
antropocéntrico-biocéntrico.


En ambas terminologías, se supone implícita la tríada de: crecimiento
económico-equidad social-calidad ambiental; pero en relación al
concepto de equidad social (inter e intra-generacional), se notan
diferencias de tenor. Por la experiencia que tenemos al tratar en toda
Latinoamérica, a ambientalistas de diferentes sectores; vemos que entre
los pretendidos “sustentabilistas”, defensores del Desarrollo
Sustentable, se rescata más el concepto de equidad social, que en los
“sostenibilistas”. Ideológicamente hablando, los primeros serían más
progresistas-socialdemócratas; y los segundos, más
conservadores-neoliberales. No debería existir semejante ambigüedad en
el uso de las palabras y lo que ellas denotan conceptualmente, en una
terminología tan institucionalizada a nivel global y/o nacional. Es
más, a nuestro entender, la CDS y la CNUMAD, el PNUD y el PNUMA, de
Naciones Unidas, no deberían usar, ni admitir/permitir tal confusión en
los documentos internacionales/nacionales. Para eso, son ellos mismos
los que deben aclarar el tema; sino, somos todos nosotros, trabajadores
por la Naturaleza, el equilibrio del Ambiente y las Comunidades
Ancestrales Autóctonas, que nos encargaremos de “dividir y aclarar las
aguas”.


Se percibe (a grandes rasgos), que cada grupo ha elegido su
terminología, y la mayoría, incauta sobre esto, sigue indistintamente
el uso de cualquiera de las dos palabras. A algunos “productivistas”
del sector industrial o agropecuario, o a algunos ambientalistas, les
cae mejor hablar de sostenible; mientras que a algunos
“neonaturalistas”, “ecologistas o ambientalistas” progresistas o de
izquierda, les cae mejor hablar de sustentable. En los dos grupos, se
habla de conservación de la Naturaleza, aunque con matices diferentes;
que se pueden ver en el tratamiento sobre los temas de la biodiversidad
y la manipulación genética, de los usos de la áreas de protección, o
los motivos e intenciones de la investigación natural.


La segunda explicación:


Otra explicación más simplista e inocente, habla de una simple
confusión o de elección, a la hora de traducir la palabra sustainable
desde la lengua inglesa, a las lenguas latinas, por parte de los
asesores de la Comisión Brundtland o en la CNUMAD. Ya que la raíz
“sustain”, tiene entre varias otras, dos acepciones:
“maintain/support”, que sería preservar/sustentar, (la Vida, la
Naturaleza, por ejemplo), y “keep-up/hold-up”, que sería
prolongar/sostener, (la fuerza, el crecimiento, por ejemplo). Es así,
como también en el inglés, dos palabras con la misma raìz: sustained:
sostenido (un esfuerzo, por ejemplo), y sustaining: nutritivo (un
alimento, por ejemplo); denotan a nuestro entender, “dos espacios y
tiempos”, del poder y/o de la fuerza, de un objeto y/o un sujeto.


En el primer caso, se mantiene la fuerza ya desplegada; en el segundo,
se busca lo que da origen o estabiliza la fuerza. Y he aquí, que la
acepción que se va a usar, da las orientaciones de una idea central, he
implica las interpretaciones posteriores.


Y confusión inocente e incauta o no, los problemas de una lengua, se
terminaron transmitiendo y profundizando, en las traducciones a otra.
¿Qué significa esto?. Que sustainable podría ser tanto: sustentable
como sostenible. Y de hecho, se utilizan tendenciosamente o no, las dos
versiones.


¿Qué es lo que nosotros preferimos?. Usar la versión: sustentable. Y
promovemos su uso a nivel público y privado, en documentos técnicos y
políticos. Pues la típica ‘picardía’ criolla argentina y la astucia de
operadores de empresas (y en otros países latinoamericanos también),
permite a algunos sectores interesados usar frases en documentos
corporativos u oficiales, como “crecimiento sostenible” (lo que implica
no apartarse mucho de frases o conceptos parecidos, y usados tanto por
el desarrollismo como por el neoliberalismo, sin ningún tipo de
connotación ambiental), o como “sostener el crecimiento económico”, o
“crecimiento sostenido” (de la economía). Cuando justamente lo que hay
que diferenciar es “el tipo de crecimiento económico” (es decir “otro”
modelo de crecimiento); por eso, desarrollo sostenible, se hermana con
éstos términos-frases y se ‘instala’ en el subconsciente. Preferimos
desarrollo sustentable, pues nos obliga a pensar que el crecimiento
económico también lo tiene que ser, “sustentándose” (a conciencia) en
la riqueza ecosistémica que hay que preservar y de la cual provienen
históricamente todas las riquezas (incluso la más rica: la especie
humana).


Aunque siempre hemos aclarado personalmente, en todos los eventos,
foros y escritos, que adherimos filosófica e ideológicamente, a la
denominación de Ecodesarrollo (la primera y original de Estocolmo ’72);
que lamentamos su desuso oficial, pero que la consideramos más acorde a
la preservación/reproducción ecosistémica y de la biodiversidad. Es un
desarrollo fundamentado en los conocimientos naturales y ecológicos,
que sólo permitirían el desarrollo humano y comunitario, en cuanto
conservador y reproductor del desarrollo natural y ecosférico. La
Cultura Humana (Civilización) tendría que armonizar perfectamente con
la evolución y conservación de la Naturaleza, como su fuente, origen y
motor de su desarrollo, junto con la Conciencia del Homo Sapiens.


Hablamos de una armónica y trascendental evolución entre la Comunidad Natural y la Comunidad Humana, de este Planeta Tierra.

Tomado de http:filatina.wordpress.com/

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Too much curiosity ... Troppa curiositá ... Mucha curiosidad ... Magnus curiositas ...
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